La lógica y la incoherencia según el pensamiento de Jalil Ahmed

“Tu también, Brutus” fue la última frase pronunciada por el emperador Julio Cesar antes de morir apuñalado por una de las persona que más apreciaba.
La trágica muerte del emperador Julio Cesar, a manos de quien creía digno de su confianza, ha convertido a Brutus en símbolo de traición en todo espacio-tiempo.
Jalil Ahmed expresaba el sentido de la concienciación crítica con el objetivo de superar la sensación persistente y espontánea, en particular el soslayo de la regresión y bloqueo, así como prevenir rastreras posturas absolutas y exhibicionistas.
El compromiso ético preliminar de la evaluación de retroceso que ha conocido la trayectoria histórica de la causa del Sáhara Occidental ha llevado a los dirigentes del Polisario a la búsqueda desesperada de resoluciones en el marco de condiciones históricas improvisadas que han terminado aceptando el plan de resoluciones de las Naciones Unidas con parámetros excepcionales y sin garantías internacionales, y al final participar en absurdas e inútiles negociaciones que han consumido intervalos de tiempo sin resultados patentes.
El doctor Jalil Ahmed ha consagrado su vida a la extrapolación de los fundamentos de la actualidad, con argumentos de profundos análisis y refinados estudios, a veces basándose en métodos realistas con dimension estructural, y otras veces se basaba en la iluminación de la enseñanza divisiva de cuestiones sustanciales.
¿Cómo es posible componer la sociedad Saharaui a base del concepto de división y marginación?
¿Cómo establecer un formato intelectual propio que se caracteriza por la independencia sin sumergirse en la interpretación y desviación de percepciones absolutas y sobretodo predominantes?
¿Cómo se pueden corregir los errores a través de un procedimiento correcto con tendencias críticas fundada sobre disputas y rendición de cuentas?
¿Porqué las autoridades del frente Polisario no proporcionan una consulta popular participativa en el plan de resoluciones de Naciones Unidas?
La sociedad Saharaui interactúa con el movimiento histórico, un movimiento redundante, su núcleo se basa en neurosis tribal. Según Ibn Jaldun “introducción” por ser considerada como una característica distintiva y propia de la vida del nómada o la sociedad “Bidaní”, orientada especialmente para fomentar mecanismos de defensa conjunta ante agresiones externas, con el fin de repeler las tentativas de penetración extranjera e invasion intelectual y extorsión cultural, lo que ha generado una situación de inquietud, temor y perturbación desde aspectos psicológicos ante toda intrusión fundada sobre el principio de división, y al final el rechazo al cambio de una forma categórica.
Con los cambios sustanciales que han surgido a nivel internacional y el entorno regional, y la necesidad imperiosa de la evolución de las sociedades partiendo de conceptos de cohesión, partición y arbitraje, han empujado a la necesidad de transición sostenible de la etapa del pastoreo nómada a la civilización, conforme al poder de comunicación constante basado en la memoria, historia, conocimiento y diálogo, donde el estado debe jugar un papel fundamental que actúa como indicador paralelo y sistemático que impulsa la capacidad de asimilación de diferentes modalidades representativas y los niveles de la vida social, política y económica.
La ética tiene sus exigencias , la sabiduría sus razonamientos, la política tiene sus tácticas que no derivan unas de las otras dependiendo de la base de Concepción interesada. Según el filósofo Michel Foucault.
La élite intelectual Saharaui oscila entre la primera generación y los cuadros generados por los parámetros y las duras condiciones del exilio, que ha permanecido marginada y atrapada entre conflictos materialistas dialécticos y materialistas históricos, bajo la ideología y principios políticos basados en conceptos intelectuales de interpretación de teorías Marxistas Leninistas relacionadas con condiciones pragmáticas y objetivas y sus análisis absolutos, el intento de aplicarlas en la sociedad Bidani con su origen religioso conservador y su reservado sistema de valores, partiendo de la famosa frase de Carl Marx “No venimos al escenario de la existencia para contemplar los acontecimientos, sino a jugar un papel en su elaboración”
Además del fracaso en la formulación de un concepto intelectual que tenga en cuenta las particularidades locales con ropaje cultural y su identidad como pilares. Restaurar la elaboración de un discurso cognitivo que absorbe la evolución académica acorde con el progreso alcanzado en ámbitos intelectuales. En cambio, la moral de las élites se ha quedado limitada dentro de un panorama estereotipado, cuyas dimensiones obsesivas y autoritarias se han caracterizado por su gestión superficial y la ausencia de dispositivos de dedicación eficaz ha provocado de una forma automática fisuras dentro de la estructura institucional y la aparición de una facción corrupta cerrada que adopta la doctrina de desarraigo chovinista tribal y clientelista y ha agravado la corrupción en todas las articulaciones administrativas además de la descalificación de las distintas opiniones opuestas, respondiendo con represalias y crímenes contra la humanidad como ejecuciones fuera de la ley, secuestros, detenciones forzosas y arbitrarias, así como convertir a los campamentos de refugiados en un gran gueto, sufriendo la enorme asfixia producida por la falta de libertad de movimiento dentro y fuera del espacio vital de los campamentos denigrando la conciencia popular, en contra de la digna naturaleza del ser Saharaui caracterizado por la libertad de movimiento y nomadismo desde tiempos inmemoriales, además de la confiscación de las decisiones políticas y adquisición del proyecto nacional.
En este contexto ha surgido el distinguido pensamiento del doctor Jalil Ahmed para romper las tradicionales y anticuadas barreras,la abolición de la limitación convencional, destruir las estructuras del encierro y el estancamiento y enfrentar a los delincuentes cuyas manos están manchas de sangre de personas inocentes.
El enjuiciamiento de Galileo Galilei y la ejecución de Antonio Gramsci son claros ejemplos de la lucha entre estancamiento y limitación del pensamiento y la capacidad de renovación y su benignidad.
En un cuento Coránico se describe una brillante epopeya en la que Jalil Alah Ibrahim demuestra de una manera concisa la nulidad de la idolatría, dirigiéndose a los que la profesaban, pese a sus reconocimientos mentales e internos continúan con su arrogancia.

En el versículo “los profetas” del sagrado Corán, ALAH todopoderoso decía: (Decían, señor Ibrahim, es usted el que ha hecho esto con nuestros dioses(62), decía, lo ha hecho vuestro líder, pregunten a vuestros dioses si es que sepan pronunciarse(63), volvieron en sí mismos y decían, sois vosotros los injustos(64), luego regresaron cabizbajos y abatidos, acabo de enterarme de lo que aquellos pronuncian). Alabado sea Alah el misericordioso y todopoderoso.

Traducción del Arabe al Español
Ahmed Yacob Damba

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